Los últimos 2 años han sido realmente positivos en el mercado financiero de latinoamérica, 2006 ha seguido por el mismo camino a pesar del complejo calendario electoral. Ha sido muy beneficiado por los altos precios de las materias primas y las mejoras que ha sufrido el panorama macroeconómico. El crecimiento continuado de la economía, apoyada en la demanda interior y el respiro de la presión inflacionista han servido de caldo de cultivo para un comportamiento excelente de los mercados financieros.
A principios de año parecía que las posibilidades de un año cargado de oscilaciones con alta volatividad en mercado de divisas y bolsa de valores era lo más probable, causado principalmente por el apretado calendario electoral que se desarrollaba. Sin embargo, no sucedió así, el mercado se comportó de manera muy positiva.
Los últimos calculos hablan de un crecimiento del 5% en la región de América latina al cerrar el año, un 0'8% mayor que el año 2005.
Las expectativas de crecimiento económico y de los mercados financieros esperadas para 2007 continúan siendo optimistas. La posibilidad de que haya nuevos repuntes en los tipos de interés de las grandes economías no es lo suficientemente fuerte como para llegar a pensar en la recesión o que el crecimiento disminuya en los siguientes ejercicios.
Este conglomerado de situaciones posibilita la bonanza de los mercados financieros, especialmente las bolsas de valores. En cuanto a las divisas, sí existe un escenario de ligera depreciación en la situación de ralentización de las materias primas y por la sobrevaloración en cuanto a paridad de poder adquisitivo que suman la mayoría de estas divisas.