Lo escuchamos a diario, los microcréditos son aquellos pequeños préstamos que se conceden a personas que no tienen ningún tipo de aval que aportar. Aparentemente no hay que presentar aval, pero estos microcréditos tienen sus garantías.
Los microcréditos se conceden por parte de instituciones gestoras de microcréditos a personas que pretenden comenzar un negocio, una idea emprendedora que tiene futuro, y que no poseen propiedades o avales con los que garantizar ese préstamo.
Estos créditos aparentemente sin garantías tienen sin embargo sus estrategias para asegurar el capital que se concede. Por ejemplo a la hora de conceder un microcrédito se analiza el proyecto a fondo para que ningún cabo quede sin atar en el contrato.
Cada día más los microcréditos se están convirtiendo en la salida de muchas personas, sobre todo de inmigrantes que vienen a nuestro país en busca de un futuro. Es el caso de muchas mujeres inmigrantes que desean comenzar con su pequeña tienda de alimentos o su peluquería y solo obtienen un “NO” por respuesta en cada banco que visitan.
Sin aval, sin propiedades, la ilusión de montar un negocio se convierte en un imposible para muchos. Los microcréditos vienen a dar una oportunidad a todas esas personas que tienen ganas de trabajar.
La base del microcrédito es “prestar a quien menos tiene”, es por esto por lo que las instituciones que conceden estos préstamos no lo hacen a compañías ya establecidas o a medianas empresas. Estos créditos se conceden siempre a título personal. Están orientados casi siempre a actividades productivas.
El público objetivo de los microcréditos son cada día más las mujeres. Es considerable el número de mujeres que quieren formar su propio negocio para salir adelante. Aun así, hay más público objetivo que puede beneficiarse de las ventajas de los microcréditos:
- Hogares monoparentales
- Población inmigrada
- Personas mayores de 45 años
- Mujeres
- Discapacitados o parados de larga duración
Los microcréditos van dirigidos a aquellas personas que tienen una idea y solo necesitan una oportunidad. Son una solución simple, flexible y rápida para aquellos emprendedores que creen en sus proyectos y piensan en un futuro. La finalidad de los microcréditos es conseguir la financiación adecuada para alcanzar las metas personales de los más emprendedores. Todo sin avales y con facilidades de pago.